Sobre nosotras
Lupe y Mayte
Bienestar emocional y energético
Dos miradas, una misma raíz: sostenerte mientras vuelves a ti.

El origen del nombre
Somos Lupe y Mayte. De la unión de nuestros nombres nace LuMa, pero el verdadero latido del nombre vive en el árbol Luma —el arrayán de la Patagonia—: un árbol sagrado, de tronco canela y raíces profundas, que crece junto al agua y nos recuerda que sanar también es echar raíces y dejarse mecer.

Lupe
Terapeuta holística
Desde siempre me llamaron la atención el tarot, el horóscopo y todo aquello que parecía adivinar lo que no se ve, aunque nunca llegué a profundizar en ello.
En 2006 el Reiki llegó a mi vida, casi sin darme cuenta, y fue mi primer encuentro real con las terapias energéticas. Hacía tiempo que sentía que algo no terminaba de encajar, que yo no estaba donde tenía que estar.
No fue hasta 2019 cuando empecé a formarme de verdad en distintas técnicas y herramientas. Fue una época de mucho autodescubrimiento, cambios, introspección y sanación. Desde entonces sigo formándome para acompañar a quienes están en ese mismo punto en el que yo estuve.
En 2024, junto a mi madre Mayte, decidimos emprender este camino tan bonito y crear juntas Terapias holísticas LuMa.

Mayte
Terapeuta holística
Desde joven sentí una atracción natural por las energías y por todo aquello que parecía misterioso, que no se podía explicar con palabras.
En 2012 atravesé una crisis profunda que me llevó a cuestionarme todo sobre la vida. En 2017 descubrí el Reiki y, a partir de ahí, empecé a interesarme y formarme en distintas terapias de sanación, un camino que me ayudó muchísimo en mi propia evolución.
Hoy acompaño a personas que sienten que algo no fluye en su vida —a nivel físico o emocional— a través de las terapias que ofrecemos en Terapias holísticas LuMa, el proyecto que he creado junto a mi hija Lupe.
Dónde nos encontramos
El espacio se crea, no se tiene
No tenemos un local fijo, y es algo elegido. Sabemos que muchas veces lo que cuesta no es la sesión en sí, sino el desplazamiento, las prisas o llegar ya cansada antes de empezar. Por eso preferimos que el espacio se adapte a ti, y no al revés.
Trabajamos en espacios cuidados —a veces en una casa familiar frente a un bosque, a veces en salas que alquilamos para talleres y sesiones, a veces en tu propio hogar— y también a distancia, porque la energía y la escucha no entienden de kilómetros.
Lo importante no es el lugar, sino lo que sostenemos dentro de él: silencio, presencia y tiempo para ti.


Nuestra esencia
Creamos LuMa para sostener un espacio donde puedas dejar de hacer y empezar a sentir. Donde tu cuerpo, tu energía y tu historia sean escuchados con respeto y sin prisa.